Se utiliza como un protector dentino pulpar, aplicándose con un microaplicador o pincel, dejando una fina pelicula. Esta capa no es eficaz en la aislación térmica, pero si puede reducir bastante la sensibilidad post-operatoria cuando una restauración está sujeta a cambios de temperatura.
Su verdadera eficacia reside en impedir la filtración marginal, reduciendo la acción ácida de ciertos cementos sobre la pulpa dentaria. Además, cabe mencionar, que impide la penetración de productos de corrosión dentro de los túbulos dentinarios; con ello disminuye la desagradable decoloración del diente que a menudo se asocia con obturaciones de amalgamas.
Se puede utilizar sobre ciertos materiales como el vidrio ionómero para aislarlos de la saliva, ayudando a su adecuado endurecimiento final.